Muchas mujeres tienen un dilema a la hora de elegir que deporte hacer tanto para cuidar su salud como su estética. Es difícil encontrar un deporte que cuadre en horarios, dinero pero fundamentalmente que nos divierta para poder continuarlo en el tiempo.

Hoy en día la actividad más pedida es la “zumba”, de paso fácil pero intenso. La reina del momento es la zumba: un programa de actividad física y ejercicio creado por tres colombianos que ya tiene instructores certificados en 180 países y que es defendido con uñas y dientes por famosas como Shakira, Jennifer López y Rihanna. “Se combinan ritmos internacionales, es fácil, intensa y la profesora los sorprende: en una clase les puede poner Sinatra o Palito Ortega y canciones de casamiento, y se trabaja la interpretación musical sobre cada tema”, explica Darío Micillo, de Zumba Fitness Argentina. ¿Quiénes van? “Mujeres de entre 30 y 50 años, especialmente. Se recuperó a las mujeres que en los 90 hacían aerobics y ahora que sus hijos crecieron estaban buscando algo donde sentirse saludables y alegres a la vez”, agrega.

¿Pero se puede estar feliz y, a la vez, bajando de peso? “Bailando se pueden quemar entre 300 y 500 calorías por hora, el equivalente a caminar rápido o ir en bicicleta. Si un adulto baila 1 hora al día y come 300 a 500 calorías menos por día, podría perder, saludablemente, de 2 a 3 kilos por mes ”, dice Silvio Schraier, médico especialista en Nutrición del Hospital Italiano.

 

Lo cierto es que si los médicos están mandando a sus pacientes a bailar es porque le vieron la veta: “La primera ventaja es la adherencia: yo le digo a alguien que tiene que caminar todos los días y me dice ‘es aburrido’ y no lo hace; si le digo que tiene bailar lo puede hacer hasta solo, sin depender de alguien que lo acompañe”, dice Jorge Franchella, deportólogo del Hospital de Clínicas. “Al principio pueden venir por prescripción médica pero se terminan enganchando por otras cosas –agrega la instructora de ritmos, Romina Samelnik–: acá se desinhiben, juegan a hacer un show, aprenden a reírse, incluso de ellos mismos y logran olvidarse de todos los problemas del día”.