Paula, de Isabel Allende
Paula, de Isabel Allende, es un libro que fue escrito por amor y desesperación. Pero sobre todo, por desesperación.
En Paula, Isabel Allende nos invita a acompañarla en el –seguramente-, peor momento de su vida. Paula es una carta que la escritora comienza a escribirle a su hija (Paula), quien en diciembre de 1991 entra en coma.
Paula estuvo internada durante muchos meses en un hospital de Madrid y, fue en esa situación, en la que Isabel Allende comienza a redactar una carta que, más tarde, sería un best seller en todo el mundo.
La intención de Allende, al empezar a escribir este libro surgió de la idea de guardar la memoria común: “¿Cómo serás cuando despiertes? ¿Tendrás memoria o tendré que contarte pacientemente los veintiocho años de tu vida y los cuarenta y nueve de la mía?”. Y fue, sin dudas, la mejor manera que encontró para descargarse y liberarse, al menos un poco, de tanto sufrimiento.
Paula es una novela que cuenta un hecho verídico y que va intercalando la historia de la familia de Isabel Allende – desde sus bisabuelos hasta sus propios padres-, con situaciones actuales que va viviendo la autora durante todos esos meses en Madrid, viviendo en un hotel con su madre, cerca del hospital donde se hallaba internada su hija.
Paula es un desahogo ante la peor tragedia de una madre. Isabel Allende pasa de la desesperación a la resignación en una lucha terrible, y tremenda, y desafiante de la que el lector es cómplice y compañero.
Desde las primeras páginas, Isabel Allende crea una intimidad tan fuerte con el lector que éste no puede más que acompañarla hasta el final. Poco a poco, lector y escritora van aceptando que Paula ya no está en aquel cuerpo dormido, pero para ello, ambos tendrán que pasar por risas y llantos. Como si la historia volviera a repetirse en las manos de cada nuevo lector.





No me gustan los libros de desesperación, aunque comprendo que escribir sobre el la muerte de una hija sirva de catarsis.
El tema es demasiado triste. No quise leerlo y no lo leeré. Brrrr.
De Isabel Allende me encantó “La casa de los Espíritus”.
Quiero leer los que escribió en California. Veremos.
Otros que leí de ella se derritieron en el camino.
04 nov 2008 at 1:14 pm