crítica de las vacaciones del sr. bean, con rowan atkinson
Habrá gente a la que, seguramente, el Mr. Bean de Rowan Atkinson les parezca gracioso. Creemos en tlqv que su estilo de humor fÃsico está pasado de moda. No porque odiemos el estilo, sino porque en su piel no es original. Lo que hace en Las vacaciones del Sr. Bean ya fue visto infinidad de veces. Y, con algunos cambios, también en su repertorio. Esta pelÃcula no suma. Resta. VendrÃa a ser el sÃmil de Bañeros 3 en versión british. Demagogia pura. Y a facturar igual, que es probable que le haya ido bien en the UK. Para hacer corta la trama: Bean se gana en una rifa una semana en Cannes con todo pago, más pasajes en tren hasta allá, una cámara Sony y 200 �?�. Y se va para Francia en tren bala,
por abajo del canal y cuando llega a la Gare du Nord se las ingenia para complicarse el llegar hasta la Gare de Lyon y desde ahÃ, todo es cuesta abajo. Desde una escena innecesaria en un restaurante de la estación [donde Jean Rochefort explica cómo pagar las expensas a costa de regalar el poco prestigio que le queda], hasta estupideces varias camino a Cannes con un niño en el medio que queda a su cargo cuando marea tanto al padre que, mientras el pibe está arriba del TGV, el hombre se queda en la estación. Bean, entonces, va a tratar de que el pibe se reuna con el padre y ahà empieza una semana larga hasta llegar a Cannes como sea. En el interÃn, se las arregla para desmadrar el rodaje de una publicidad de un director *serio* [Willem Dafoe]. Precisamente es Dafoe q
uien paradójicamente [dado que su aparición responde más a una cuestión monetaria que a un compromiso con la obra...] se reserva lo mejor de la pelÃcula. Como se dijo, es un director *serio* y como tal presenta al final se lo verá en la premiere de su última pelÃcula en el festival de Cannes. Lo que filmó es una parrafasada intratable, un acto de egocentrismo indescriptible, una supuesta obra profunda que sólo provoca sueño en los espectadores. Con esta simple escena Las vacaciones del Sr. Bean se burlan de los *autores serios* de una manera contundente. Ese palo sin sutilezas c onstituye todo un manifiesto polÃtico a favor de las pelÃculas livianas, pero lástima que para contrarrestarlo sólo se cuenta con esta flojÃsima comedia.
Cuánto vale Las vacaciones del Sr. Bean: $5.



