festival de cannes 2007
Del 16 al 27 de mayo se va a desarrollar la 60a. edición del Festival de Cannes. En Francia, obvio. Es uno de los festivales más faroleros. De esos que provocan que la habitual apatía francesa [snobismo, para algunos] se caiga de jeta al piso y todos traten de sacarle a una foto a la estrellita de Hollywood del momento. También es el momento ideal para que los amargados galos y sus secuaces de otras filmografías europeas, digan al mundo que, como viene pasando habitualmente, Tinseltown es una mierda y que ellos tienen la posta, aunque nadie quiera verlos. Ahora, si alguno de esos muchachos después es nominado al Oscar extranjero, son los primeros en comprarse un smoking y en anotar la lista de agradecimientos. Pero bueno, tampoco hay que ser injustos. Es verdad que estos festivales permiten ver cine de bueno que habitualmente no baja desde allende el Río Grande. Cannes es descubridor de grandes cineastas y vidriera para películas que, de no ser por los frenchys, hubieran pasado sin pena ni gloria. O sea, está copado eso de ser festivaldecannes. Aló, je ma pel Festival de Cannes. Oh, oui, oh la la la… Por estos días estamos sorteando en el staff de tlqv las acreditaciones recibidas para concurrir al festival, con gastos de hotel y suculentos viáticos incluidos. Eso ha provocado, por otra parte, un movimiento extraño de influencias donde se mezclan escenas de sexo a plena luz del día, atisbos de pugilato y un aumento interesante en catadores, personal contratado porque nadie está dispuesto a tomar siquiera un vaso de agua sin que alguien lo pruebe antes, por temor a un posible envenenamiento. Y bueno, también el cine saca lo peor de nosotros.
Volviendo a Cannes, Argentina parece que no está invitada. La fiesta es de otros, al contrario de La fiesta de todos, la infame película del dandy [Clarín dixit] Renán en la que, literalmente, participaron todos [y que ninguno de ellos se quiere acordar, por eso del revisionismo, viste, ¿no es cierto Diego B?]. Y eso que es el 60 cumpleaños del festival. O sea: los queremos mucho, pero vamos a festejar con nuestros amigos de verdad, eso que nos dan prestigio y no esos sucios latinoamericanos que vienen que con sus historias todas iguales. Además, no jodan, pusimos una peli mexicana en la competencia oficial y ya la cuota está completa. Es que, por otra parte, se pusieron a afilar el lápiz y se dieron cuenta de que sus directores más mimados, de esos de los que se viene hablando desde hace rato -en parte, o en todo, gracias a Cannes- tienen películas y las van a mostrar ahí. Entonces, no hay opción: si me dicen: che, soy Ethan Coen y tengo una película, ¿quién le dice que no, por más que no sea la mejor? ¿Acaso le van a responder: No, dejá que tengo la última de Rodrigo Moreno? Ni loco. No son suicidas. Son empresarios cuya venue anual es el festival y entonces a buscar y acumular nombres. Sino, mirá la competencia oficial:
- My Blueberry Nights, de Wong Kar-Wei (China, film inaugural).
- Auf der anderen Seite/Una vieja maestra, de Catherine Breillat (Francia).
- No Country For Old Men, de Joel & Ethan Coen (Estados Unidos)
- Zodiac, de David Fincher (Estados Unidos).
- We Own The Night, de James Gray (Estados Unidos).
- Mogari no mori, de Naomi Kawase (Japón).
- Les chansons d’amour/Las canciones de amor, de Cristophe Honoré (Francia).
- Breath, de Kim Ki Duk (Corea del Sur).
- Promise Me This, de Emir Kusturica (Serbia)
- Secret sunshine, de Lee Chang-Dong (Corea del Sur).
- 4 Luni, 3 Saptmamini si 2 Zile, de Cristian Mungiu (Rumania).
- Tehilim, de Raphaël Nadiari (Israel).
- Stellet Lich/Luz silenciosa, de Carlos Reygadas (México).
- Persepolis, de Mariane Satrapi y Vincet Paronnaud (Irán).
- Le scaphandre et le papillon/La escafandra y la mariposa, de Julian Schnabel (Francia).
- Import-Export, de Ulrich Seidl (Australia).
- Alexandra, de Alexander Sokourov (Rusia).
- Death Proof, de Quentin Tarantino (Estados Unidos)
- The Man From London, de Béla Tarr (Hungría).
- Paranoid Park, de Gus van Sant (Estados Unidos).
- Isgnanie, de Andrey Zvyagintsev (Rusia).
Haciendo un repaso vemos a: Tarr, Van Sant, Schnabel, Kusturica, Kim Ki Duk, Tarantino, los Coen y Wong Kar Wai, o sea, están sus alumni preferidos. Sólo faltaría Soderbergh, pero ahora está dedicado a recaudar millones.
Mensaje final: a no calentarse, ya volveremos el año que viene con películas del NCA que nos harán hablar como locos. Este año, veamos cómo se maneja la industria. Y aprendamos algo.




